El trabajo de una recepción, hecho por teléfono
Casi nadie llama por el gusto de charlar. Quien llama busca una hora, un precio, una dirección o a una persona concreta. Voxiora está pensado para resolver justo eso: responde con el conocimiento que preparó a partir de tu web, mira en Google Calendar quién tiene hueco y reserva, mueve o anula la cita sin que la persona cuelgue.
Lo que no debe decidir un programa, como una queja, una petición delicada o un cliente importante, pasa a una persona. Voxiora transfiere la llamada con una nota de una línea o, si nadie puede cogerla, toma un mensaje completo. En ambos casos recibes por escrito un resumen de lo ocurrido.
Qué lugar ocupa un recepcionista con IA junto a tu equipo
Las personas de tu recepción hacen bien lo que un programa no sabe hacer: recibir a quien entra por la puerta, leer cada situación y hacer excepciones. Lo que no pueden es contestar tres llamadas a la vez un lunes a las 8:05 o quedarse junto al teléfono por la noche. Esa parte del trabajo es la que asume un recepcionista con IA.
La mayoría de los negocios empieza por enviarle las llamadas que nadie coge: picos, la hora de comer, las tardes y los fines de semana. Cuando los resúmenes les convencen, algunos le desvían todas las llamadas y el equipo solo interviene cuando Voxiora se las pasa.
Tú decides lo que sabe
Todo lo que dice sale de tu propio material: la web que leyó durante la configuración y los datos y reglas que añades con tus palabras. No se inventa precios ni promesas. Si alguien pregunta algo nuevo, la pregunta llega a tu bandeja de tareas; desde el plan Pro, Voxiora además redacta una respuesta, que solo se usa cuando tú la apruebas.